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Aminoácidos

Glutatión qué es y para qué sirve

Qué es el suero de leche

El suero de la leche es un complejo proteico derivado de la leche con un rango diverso de beneficios para la salud (Anon. Whey protein – monograph. Altern Med Rev. 2008 Dec; 13(4):342-349). El suero de la leche ha sido durante mucho tiempo un complemento de primera necesidad para los atletas y ahora está ganando popularidad entre una población más amplia de adultos conscientes de la salud y por una buena razón: es una gran proteína con una amplia variedad de beneficios que van desde promover la salud muscular hasta la modulación inmunológica y la protección contra enfermedades cardiovasculares y el cáncer (Marshall K. Therapeutic Applications of whey protein. Altern Med Rev. 2004 Jun;9(2):136-56).

El suero de la leche es una fuente rica de los aminoácidos esenciales en concentraciones más altas comparadas con las fuentes vegetales, tales como la soya. Comparada con otras fuentes proteicas, el suero de la leche contiene una concentración más de los BCAA, los cuales son importantes para el crecimiento del tejido y su reparación. Además el suero de la leche es rico en los aminoácidos que contienen azufre, los cuales mejoran la protección antioxidante corporal a través de la conversión intracelular a glutatión. Otros constituyentes del suero de la leche incluyen la beta-lactoglobulina, lactoferrina e inmunoglobulinas, las cuales brindan apoyo inmunológico con beneficios importantes.

Los aminoácidos del suero de la leche

Los aminoácidos del suero de la leche se absorben rápidamente y se utilizan en forma acelerada elevando los niveles plasmáticos de aminoácidos y de esta forma, contribuye a la preservación de la masa muscular. Los estudios muestran que la proteína del suero de la leche ayudar a aumentar los efectos del entrenamiento de ejercicios de resistencia, particularmente cuando se consume poco antes o después del entrenamiento de ejercicio (Hayes A., Cribb PJ. Effect of whey protein isolate on strentgh, body composition and muscle hypertrophy during resistance training. Curr Opin Clin Nutr Metab Care. 2008 Jan;11(1):40-4).

Los datos sugieren que la digestión rápida de las proteínas tales como las del suero de la leche pueden ser superiores a otras proteínas para preservar la masa corporal magra en individuos mayores (Dangin M, Boirie Y, Guillet C, Beaufrere B. Influence of the protein digestion rate on protein turnover in young and eldery subjects. J Nutr. 2002 Oct;132(10):3228S-33S). Esto sugiere que el suero de la leche tiene aplicaciones prácticas en apoyar el anabolismo muscular (construcción de tejido) en individuos mayores (Katsanos CS, Chinkes DL, Paddon-Jones D et al. Whey protein ingestion  in eldery persons results in greater muscle protein accrual tan ingestion  of its constituent essential amino acid content. Nutr Res. 2008 Oct,28(10):651-8).

Los principales efectos del suero de la leche

Uno de los principales efectos del suero de la leche es su capacidad para elevar los niveles de glutatión, un poderoso antioxidante intracelular. La importancia que tiene el glutatión en la salud, no se puede sobreestimar. El glutatión es el antioxidante más importante soluble en agua encontrado en nuestro cuerpo. Participa en las reacciones cruciales de desintoxicación del hígado. Se sabe que el glutatión es esencial para la capacidad inmunitaria.

Los aminoácidos son nutrientes igual de importantes que las vitaminas, los minerales y las enzimas.  Sin embargo, por alguna razón no escuchamos ni leemos frecuentemente artículos que cubran esta información.  Los aminoácidos forman el alfabeto de las proteínas.  Actúan de la misma manera en que las letras forman palabras y oraciones.  Los aminoácidos  forman péptidos, los péptidos forman polipéptidos y por último los polipéptidos forman a las proteínas. Conocemos por lo menos 22 aminoácidos diferentes.

Existen 8 aminoácidos que nuestro cuerpo debe tener, pero que no puede sintetizar de otras sustancias.  Esto quiere decir que nuestros alimentos deben proporcionarnos estos aminoácidos totalmente formados y listos para utilizarse.  Estos aminoácidos  son la valina, la lisina, la treonina, la leucina, isoleucina, el triptófano, la fenilalanina y la metionina.  A estos aminoácidos se les conoce como aminoácidos esenciales, por  que como ya dijimos, nuestro cuerpo no los puede sintetizar.

Qué es el Glutatión

El glutatión es el antioxidante número uno de nuestro cuerpo y juega un papel primario en el proceso de la desintoxicación celular. Está compuesto simplemente de 3 aminoácidos, la glicina, el ácido glutámico y la cisteína.

Qué son los aminoácidos

Los aminoácidos son los bloques que construyen a todas las proteínas de nuestro cuerpo. La mayoría de las proteínas contienen de cientos a miles de aminoácidos, así que es muy impresionante que el glutatión esté formado de solamente 3 aminoácidos y sea tan esencial para nuestra salud.

El grupo de azufre en el aminoácido cisteína es lo que la hace tan efectiva tanto para enlazar toxinas como para sacarlas del cuerpo y también para atrapar radicales libres para controlar la oxidación dentro de las células. El grupo de azufre en el glutatión es muy adhesivo. Se adhiere y atrapa a las toxinas y a los radicales libres para conservar seguras a nuestras células.

A la cisteína se le conoce como el aminoácido que regula la cantidad ya que la cantidad de glutatión en nuestras células está determinada por la cantidad de cisteína accesible para que las células generen glutatión. Los otros 2 aminoácidos, la glicina y el ácido glutámico están presentes todo el tiempo en cantidades superiores a las requeridas.

La oxidación y la desintoxicación

Todo lo relacionado con la oxidación y la desintoxicación depende de cambio y el movimiento de electrones.

Como parte de su funcionamiento normal, las células hacen moléculas tóxicas llamadas radicales libres. Un radical libre es una molécula dañada  — es aquella a la que le falta un electrón. Debido a que las moléculas de radicales libres quieren completo su número de electrones, reaccionan con cualquier molécula de la cual, puedan tomar un electrón. Al tomar un electrón de ciertos componentes claves de la célula, tales como las moléculas de grasa, de proteína o de DNA, los radicales libres dañan a las células.

Todos sabemos que el descubrimiento de Louis Pasteur causó un cambio completo en el tratamiento de las enfermedades. Él descubrió que algunos microbios pueden causar enfermedades.

Los microbios como agentes causantes de enfermedades

En nuestros tiempos, se está produciendo un descubrimiento igual o tal vez más importante que el de los microbios como agentes causantes de enfermedades. Me refiero a los radicales libres. Estos agentes han sido identificados, en los últimos años como una de las causas principales del envejecimiento, las enfermedades degenerativas crónicas y están involucrados en muchos padecimientos como las cataratas, la arteriosclerosis, los ataques cardíacos, la artritis y el cáncer.

La parte buena de este asunto es que al haber una causa única, también tenemos la posibilidad de encontrar un remedio único. Cientos de estudios científicos han demostrado que los radicales libres pueden, en efecto, ser controlados. Ciertos medicamentos, minerales y vitaminas reducen el daño causado por  los radicales libres — pero para lograr un verdadero control, es necesario un sistema completo de cuidado de salud, generalmente es natural.

Los radicales libres

La mayoría de los investigadores que estudian los radicales libres, estiman que estas moléculas caóticas y nocivas ayudan a causar del 80 al 90 % de todas las enfermedades degenerativas crónicas actuales que afligen a la humanidad.

Se pensaba en el pasado que el colesterol era la causa principal de la enfermedad cardiaca pero las nuevas investigaciones indican que los verdaderos responsables son estas moléculas llamadas los radicales libres. Durante mucho tiempo se ha sabido que la artritis viene de la inflamación constante pero los radicales libres causan tal inflamación. Es claro que el cáncer es producido por una mutación genética, pero los radicales libres provocan la mayoría de las mutaciones genéticas. Donde se pensaba que había muchas causas, frecuentemente encontramos que en realidad sólo hay una causa.

Pasteur fue el primero en diagnosticar la etiología (el agente causal) de una enfermedad al enfocarse en el nivel celular de la vida  — utilizando un microscopio óptico para encontrar a estos organismos unicelulares que nos pueden producir diferentes padecimientos. En cambio, los investigadores modernos han enfocado ahora su atención en una forma mucho más profunda. En lugar de enfocarse en los órganos, en los tejidos o inclusive en las células, el nuevo modelo de los radicales libres los ha llevado a un mundo más hondo de las  moléculas y sus interacciones. En estos tiempos contamos con una gran capacidad instrumental como el poderoso microscopio electrónico, los espectrómetros y otros aparatos muy avanzados que nos ayudan a explorar este nivel fundamental molecular de la vida.

Causando problemas de salud en nuestros cuerpos

Y es en este mundo infinitamente pequeño donde se encuentran los radicales libres, los cuales son moléculas que actúan de manera caótica causando problemas de salud en nuestros cuerpos. Este asunto de los radicales libres es un gran avance que no se debe de subestimar, porque ahora hemos identificado una de las causas principales de muchas de las enfermedades degenerativas y de las más crónicas — inclusive es también una causa principal de mucho de lo que pensamos todavía que es el envejecimiento normal y otras enfermedades. Con este conocimiento ya podemos desacelerar y en muchos casos invertir este daño. Muchos científicos serios creen que un período de vida de 120 años, en pocos años más, se convertirá en rutinario como promedio de vida. Podemos decir que estaremos jóvenes más tiempo  — que gozaremos de la apariencia, la energía física y una claridad mental de la juventud en lo que ahora llamamos senectud.

En la práctica médica, lo ideal sería la prevención de las enfermedades antes de que se inicien. Desafortunadamente, conservar a la gente sana parece una tarea tan difícil que desanima a la gran mayoría. El ejercicio y el control de la dieta han demostrado ser medidas efectivas, pero es difícil hacer que la gente cambie sus hábitos cotidianos.

Bien, con el gran descubrimiento de los radicales libres en todas las células vivas, hemos tomado un nuevo acercamiento poderoso y práctico hacia la prevención. Es un nuevo paradigma, experimentalmente con firmes bases científicas, pero que lamentablemente no es todavía conocido por la mayoría de los médicos. Los efectos de este acercamiento son sumamente poderosos para mantener la salud y sin embargo el procedimiento es muy fácil. En pocas palabras, para vivir una larga vida con buena salud, debemos regular a los radicales libres que andan descontrolados en todo nuestro cuerpo.

Los antibióticos y las enfermedades infecciosas

Desde que aparecieron los antibióticos, las enfermedades infecciosas tales como la neumonía y la tuberculosis casi desaparecieron en los países desarrollados. Como resultado de eso, el promedio de vida en esos mismos países se incrementó de 48 años a 77 años. Este progreso, sin embargo, no produjo gente totalmente sana. Lo que sucedió fue que al reducirse el número de enfermedades infecciosas, se hicieron más prominentes otras nuevas enfermedades. Estas enfermedades son las enfermedades crónicas y degenerativas tales como el cáncer, las enfermedades cardíacas, la insuficiencia renal, las cataratas, la diabetes, la artritis, etc. Estas enfermedades crónicas y degenerativas no son menos incapacitantes y letales que las enfermedades infecciosas. Pero sus causas son más complejas y elusivas y su prevención es más difícil y complicada.

Debido a que más gente vive más y más tiempo, el daño intrínseco hecho por el “envejecimiento normal” se ha estudiado más a fondo. Hoy sabemos que la molécula del DNA es tan efectiva en reparar y reemplazar sus componentes que parece esencialmente inmortal  — pasando la información durante milenios de una generación a la siguiente. Algunas teorías dicen que existen los genes suicidas en el DNA o las hormonas suicidas producidas por el sistema endocrino (hormonal). Según estas teorías, esto es lo que hace que nuestra piel se arrugue, nuestros músculos se gasten, nuestros ligamentos se atiesen, nuestro pelo se emblanquezca,  y al final de cuentas, que aparezcan las enfermedades crónicas degenerativas, etc. En pocas palabras, que nuestros mecanismos corporales dejen de funcionar y envejezcamos. Pero hasta ahora no se han localizado estos genes autodestructivos.

El  nuevo paradigma de los radicales libres

El  nuevo paradigma de los radicales libres, el cual, ya cumplió un poco más de 40 años de edad, ha ayudado a resolver  este misterio de las enfermedades y la vejez. Hemos reconocido por fin que dentro del modelo de los radicales libres, el oxígeno, la fuente atmosférica de la vida, también es la fuente de la degeneración, de la enfermedad y hasta de la muerte.

Las continuas investigaciones nos permiten ahora comprender los mecanismos de los radicales libres para crear la enfermedad cardiovascular y reconocemos que son complejos. En cambio, el papel que los radicales libres juegan en la producción del cáncer es mucho más simple. Los radicales libres atacan al DNA. El cáncer es el resultado de esto (Diplock AT, Am J Clin Nutr 53 (1991) : 226S-37S, Weisburger JH, Am J Clin Nutr   53 (1991) : 189S-93S).

Inclusive solo, el oxígeno es relativamente inestable y ansioso de agarrar electrones de otros átomos o moléculas. Combinado variadamente con el hidrógeno, el oxígeno produce varias pequeñas moléculas aún más voraces en su apetito por los electrones. Estas son las peligrosas moléculas de los radicales oxy, también conocidas como los radicales libres. A todos los radicales libres les falta un electrón.

Radicales libres  atacan al DNA

Estos radicales libres  atacan al DNA llevándonos a una alteración, una mutación y hasta el cáncer. Pueden  atacar a las enzimas y las proteínas, alterando las actividades celulares normales. Pueden atacar las membranas celulares, produciendo una reacción en cadena de destrucción; tal daño en la membrana de las células que se alinean en los vasos sanguíneos  puede llevarnos a un endurecimiento y engrosamiento de las arterias y con el tiempo, a ataques cardíacos y embolias.

Los ataques de los radicales libres sobre la proteína del colágeno pueden causar enlaces cruzados en las moléculas de las proteínas y dan como resultado una rigidez en el cuerpo.  El exceso de una actividad de los radicales libres en la piel, causada por la radiación del sol, puede reducir la docilidad de la piel y aumentar el número de arrugas. Los radicales libres generados por el sol causan enlaces cruzados en la proteína del colágeno de la piel, causando rigidez y arrugas (Richards RT, Sharma HM, Ind J Clin Prac 2 (1991) : 15-26).

Las enfermedades que están ligadas a los radicales libres

La lista de las enfermedades que están ligadas a los radicales libres es muy  larga, pero sobresalen entre ellas, las siguientes: cáncer, arteriosclerosis, enfermedades cardíacas, embolias, diabetes, artritis, enfisema, úlceras, cataratas, enfermedad de Crohn, enfermedad de Behcet, enfermedad de Raynaud, la senilidad. La embestida del oxígeno también es un factor concomitante en la causa de muchas otras enfermedades menos serias, como es la piel arrugada, las canas, la calvicie, la rigidez corporal, la caspa, etc.

Inclusive uno de los investigadores más experimentados en este campo, el bioquímico japonés Yukie Niwa, considera que al menos el 85% de todas las enfermedades crónicas y degenerativas son el resultado del daño oxidativo. (Niwa Y. Hanssen M., Protection  for life: How to Boost your body’s defenses against free radicals and the ageing effects of pollution and modern lifestyles, Thorsons publishers, Ltd. Wellingborough 1989 p.9).

Cada día surge más evidencia que demuestra que el stress oxidativo es un factor importante, no sólo en la iniciación sino también en la promoción de muchas de las principales enfermedades que sufrimos en la actualidad.

Las enfermedades crónicas degenerativas

La verdad es que los radicales libres, a pesar de la larga lista de enfermedades crónicas degenerativas que causan no son totalmente malos. Tienen papeles vitales en nuestro organismo sano. En primer lugar, ciertos tipos de radicales libres son parte integral de casi todas las reacciones químicas que ocurren en el cuerpo. El cuerpo necesita constantemente crear moléculas complejas nuevas de pedazos de moléculas viejas. Cada vez que las enzimas del cuerpo ayudan a una molécula orgánica a romperse y recombinarse, los pedazos moleculares intermediarios pueden perder uno o varios electrones. Esto frecuentemente los convierte en radicales libres. En segundo lugar, el cuerpo realmente trata de armarse  del poder destructivo de los radicales libres más peligrosos para usarse en el sistema inmunológico y las reacciones inflamatorias. Ciertas células en estos sistemas, primero sumergen a las bacterias o virus invasores. Luego toman moléculas de oxígeno del torrente sanguíneo, crean una inundación de radicales libres y bombardean a estas bacterias o virus con esta ducha tóxica.

De manera impresionante, este uso agresivo de las especies de oxígeno tóxico tiene éxito en proteger al cuerpo contra estos invasores bacterianos peligrosos. Sin embargo, desafortunadamente el proceso puede fácilmente salirse de control.

Las razones principales por las que se originan los radicales libres

Como ya lo mencioné, la producción de los radicales libres en el cuerpo es continua y es inevitable. Las razones principales por las que se originan los radicales libres, las podemos englobar en estas cuatros áreas:

  1. El sistema inmunológico. Como antes lo expliqué, las células del sistema inmunológico crean radicales libres, a propósito y los usan como armas contra los microbios patógenos.
  2. El stress. El ritmo rápido de la vida moderna es también una razón para que se produzcan radicales libres. La presión constante y la falta de tiempo experimentada por la mayoría de la gente en los países industrializados, los hace experimentar altos niveles de stress. Y el stress en el cuerpo crea radicales libres en abundancia. Acelera el aparato generador de energía del cuerpo aumentando el número de radicales libres, creados como residuo tóxico. Además, las hormonas que causan la reacción del stress en el cuerpo tienen un final muy malo;  ellas mismas degeneran en radicales libres particularmente destructivos. Los investigadores ahora sabemos por qué el stress crea la enfermedad. Una vida llena de stress produce radicales libres. No hay que olvidar que desde hace mucho tiempo sabemos que el stress reside no sólo en el medio ambiente, sino también en nuestra reacción hacia el medio ambiente.
  3. La contaminación y otros agentes en el medio ambiente. En la vida actual estamos constantemente expuestos a substancias externas que producen radicales libres en nuestro cuerpo. Por ejemplo, muchos químicos como los pesticidas, herbicidas, fertilizantes, etc. una vez ingeridos producen radicales libres como residuos. Lo mismo es cierto para muchos medicamentos, los efectos colaterales dañinos de muchos fármacos son causados  por los radicales libres que generan. Los alimentos procesados frecuentemente contienen altos niveles de peróxidos lipídicos, los cuales producen radicales libres que dañan al sistema cardiovascular. El humo del cigarro genera altas concentraciones de radicales libres; el daño pulmonar asociado con el fumar es causado principalmente por los radicales libres. Igual sucede con la contaminación ambiental. El alcohol también es un generador particularmente fuerte de radicales libres. Además, todos los tipos de radiación electromagnética (rayos X, rayos cósmicos) pueden causar radicales libres incluyendo desafortunadamente, la luz del sol. Cuando la luz del sol golpea nuestra piel, genera radicales libres los cuales, entonces hacen que envejezca nuestra piel y se arrugue y se haga áspera. Si la exposición es extremadamente severa, puede producirse cáncer de la piel.
  4. La producción de energía. El proceso para producir energía en cada célula genera radicales libres como desperdicio tóxico  —  continuamente y en abundancia. El oxígeno es usado para quemar las moléculas de azúcar (glucosa) que actúan como el combustible del cuerpo. En esta operación para liberar energía, los radicales libres son arrojados como residuos destructivos. Dada el hambre insaciable por electrones del oxígeno, no hay manera de tenerlo cubriendo los procesos productores de energía del cuerpo sin la creación continua de radicales libres.

Es de esperarse que al haber muchas fuentes de radicales libres, los sistemas vivos deben de tener algún mecanismo de defensa contra estos radicales libres. A estos sistemas también se les conoce como sistemas antioxidantes.

Los antioxidantes que ocurren en forma natural en nuestro cuerpo y en ciertos alimentos, pueden bloquear algo de este daño al donar electrones para estabilizar y neutralizar los efectos nocivos de los radicales libres.

Uno de estos sistemas de defensa antioxidantes son las enzimas.

Los nutrientes son la segunda línea de defensa

La auto reparación. Además de usar a las enzimas y los nutrientes para los ataques directos sobre los radicales libres, el cuerpo también tiene un sistema rápido y completo para reparar y/o reemplazar los bloques dañados que forman a las células. Por ejemplo, el sistema para reparar el daño en el DNA y otros ácidos nucleicos, es particularmente elaborado y eficiente. El proceso involucra enzimas específicas separadas, las cuales primero localizan las áreas dañadas, luego separan los pedazos dañados, los reemplazan con la secuencia correcta de moléculas y sellan la cadena otra vez. Cada aspecto de la célula recibe atención similar. La mayoría de los constituyentes proteicos en la célula, por ejemplo, son completamente reemplazados cada pocos días. Las enzimas devoradoras rompen las proteínas usadas y dañadas  en  partes más pequeñas para poder ser reusadas por la célula.

El objetivo es conservar el estrés oxidativo debajo del nivel al cual el reemplazo y la reparación puedan mantener a la eficacia celular a un ritmo óptimo.

Los radicales libres dañan a las proteínas celulares, muchas de las cuales son enzimas que controlan las funciones de nuestro cuerpo y entonces estas enzimas se debilitan o se destruyen y por eso, si este proceso continua por largo tiempo, aparecerán enfermedades crónicas.

De hecho, de acuerdo a estudios, la gente normalmente tiene altos niveles de glutatión en las edades de 20 – 40 años. Generalmente las mujeres los tienen más altos. Luego alrededor de los 40 – 60 años los niveles caen en ambos sexos alrededor del 30 %, pero arriba de los 60 años caen otro tercio. Los niveles de las mujeres caen aproximadamente el 50 % de los que tenían a los 20 años mientras que en los hombres caen un 60 %. Como podemos ver la caída es muy grande y por eso pueden comenzar a aparecer enfermedades crónicas degenerativas.

En resumen los niveles de glutatión caen el 1 % por año después de los 21 años de edad. Un dato muy interesante es que un número grande de los centenarios tiene niveles de glutatión como a los 30 años de edad, así que se cree que es un factor primario para alcanzar una longevidad sana.

Entre los factores que hacen que disminuyan los niveles de glutatión en nuestro cuerpo, podemos encontrar a la mala nutrición, el proceso del envejecimiento, la inflamación crónica, las infecciones crónicas, las enfermedades crónico-degenerativas, la contaminación, la falta de dormir y el estrés.

Con respecto a las toxinas, puedo mencionar que cada año se introducen aproximadamente 1,000 nuevos agentes químicos sintéticos. La Agencia de Protección Ambiental americana considera que un ciudadano en promedio puede estar cargando cerca de 700 o más químicos en su cuerpo.

En casi todos los pacientes con enfermedades graves y crónica degenerativas se encuentran bajos los niveles de glutatión. Tales son los casos de enfermedades autoinmunes, diabetes, asma, artritis, cáncer, etc.

Algunas de las funciones del glutatión dentro de nuestro organismo son que

  1. Incrementa los niveles de energía
  2. Incrementa el período MOR del sueño
  3. Mejora la concentración y la claridad
  4. Disminuye la inflamación
  5. Ayuda en el proceso de la desintoxicación de nuestro cuerpo
  6. Mejora el funcionamiento de los principales órganos, como son el corazón, los pulmones, el hígado y los riñones.
  7. Fortalece al sistema inmunológico
  8. Retrasa el proceso del envejecimiento
  9. Facilita la recuperación más rápido del ejercicio vigoroso.
  10. Recicla a varios nutrimentos como la vitamina C, la vitamina E, el ácido alfalipóico, la coenzima Q-10 y la superóxido dismutasa.

Se cree que el glutatión puede tener el potencial para extender la vida. SE ha visto que los niveles altos séricos de glutatión acompañan a una excelente salud mental y física en mujeres entre los 60 y los 103 años de edad (Lang, C. A., et al.  High blood glutathione levels accompany excellent physical and mental health in women ages 60 to 103 years.  J Lab Clin Med.  140(6):413-417, 2002).

El glutatión puede jugar un papel fundamental en proteger a las mitocondrias contra el estrés oxidativo (South, J.  Mitochondria:  The power stations of life.  Anti-Aging Bulletin.  4(17):18-30, 2003)

El glutatión puede ayudar a prevenir enfermedades

Según algunos autores el glutatión puede ayudar a prevenir y tratar algunos tipos de cáncer (Richie, J. P.  The role of glutathione in ageing and cancer.  Experimental Gerontology.  27(5-6):615-626, 1992).

Se ha demostrado que el glutatión combate a muchos radicales libres (Kidd, P. M.  Glutathione:  systemic protectant against oxidative and free radical damage.  Alternative Medicine Review.  1:155-176, 1997)

La mayoría de los pacientes que sufren de la enfermedad de Parkinson exhiben niveles bajos séricos endógenos de glutatión (Di Monte, D. A., et al.  Glutathione in Parkinson’s disease:  a link between oxidative stress and mitochondrial damage?  Ann Neurol.  32(Supplement):S111-S115, 1992). Lo mismo sucede en los personas que padecen de enfermedad de Alzheimer (Glutathione:  new research reveals new benefits.  Precursors may be key to restoring health.  Focus from Nutricology.  July 2008)

Algunos investigadores han notado que el glutatión puede prevenir la influenza (Cai, J., et al.  Inhibition of influenza infection by glutathione.  Free Radic Biol Med.  34(7):928-936, 2003).             

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